Adquirir hábitos de manera divertida: mapas del tesoro

Para que un niño se sienta seguro es necesario que adquiera determinados hábitos. Las rutinas les ayudan a crear un esquema interno que convierte su mundo en un lugar predecible y por tanto seguro.

Sin embargo, todos sabemos lo complicado que puede llegar a ser esto. Yo tengo tres niños, y para cada uno de ellos hemos tenido un reto diferente. Que si lávate los dientes, recoge los juguetes antes de irte a dormir o vístete solo.

A cada niño le cuesta más una determinada tarea y al final te ves cada día repitiendo las mismas frases y enfadándote por lo mismo. A veces es muy frustrante porque parece que tus palabras les traspasan sin hacer mella en ellos.

 

El refuerzo positivo como estrategia

Castigar a tu hijo, amenazarle o gritarle puede servir en un momento concreto para que haga algo, pero desde luego no va a generar un hábito en él, a parte de no ser lo más aconsejable.

Aquí entran las estrategias de refuerzo positivo. El premio es básicamente una consecuencia a un comportamiento. Una experiencia positiva para tu hijo es un premio, algo que refuerza una conducta que ha realizado.

Cuando pensamos en un premio, enseguida nos sugiere un juguete o unas galletas. Pero un premio son también unas palabras amables, un “¡enhorabuena, estoy muy orgulloso de ti!. Y mi premio favorito, una experiencia compartida.

Cuando nuestros hijos son pequeños somos su referente y no hay nada que aprecien más que tener nuestra atención y pasar tiempo con nosotros haciendo cosas que disfrutamos juntos.

Hoy mismo, mi hijo mayor de 5 años me decía que su mejor momento del día había sido cuando habíamos pintado juntos un dragón en su cuaderno. El famoso tiempo de calidad

 

Mapas del tesoro para reforzar conductas

La idea del mapa del tesoro es muy sencilla. Se trata de fabricar o dibujar un mapa personalizado para tu hijo, con una serie de casillas. Cada vez que tu hijo demuestre un comportamiento concreto se gana el derecho a avanzar una casilla. Cuando completa todas las fases del mapa se gana un premio fijado previamente. Ya conoces mi debilidad por las experiencias con los padres, así que yo escogería un refuerzo de este tipo.

Al final el mapa del tesoro es el clásico sistema de puntos pero mucho más atractivo visualmente y con mucho potencial para cautivar a los más pequeños.

 

¿Cómo hacer el mapa del tesoro de tu hijo?

 

Yo suelo utilizar trozos de cartón o papel Kraft que tengo por ahí sueltos (así ya de paso reciclo un poco). Después de pintar unas cuantas islas, me siento con el niño y le pregunto que quiere que aparezca en su mapa del tesoro.

Mi hijo es más partidario de volcanes, tiburones, pulpos, piratas o calaveras. Mientras que mis hijas escogen la torre de rapunzel, a frozen o Blancanieves. Es muy importante que sea lo más personalizado posible.

Añado unos cuantos bosques, ríos, montañas… suelo sacar ideas de Google buscando “mapas del tesoro” o similar. Dibuja también las casillas, no menos de 21 y no más de 30. Es el número de días que se tarda en fijar una rutina.

Yo lo pinto primero a lápiz y acuarelas. Después repaso con rotulador negro y ahí tenéis los resultados… una chulada.

Si te cuesta un poco dibujar, te he preparado un powerpoint con el que podrás hacer tus propios mapas e imprimirlos. Puedes descargarte la versión en A4. si quieres pasarla a A3 modifica la configuración del documento. Pulsa aquí.

 

Las normas del mapa del tesoro

 

  1. Escoge una única conducta que lleve al tesoro. Es mejor empezar poco a poco y reforzar una única rutina que es importante. Recuerda, quien mucho abarca, poco aprieta.
  2. Deja claras las normas desde el inicio. La conducta esperada debe ser entendida por el niño y lo más sencilla posible. Por ejemplo, “recoger su habitación antes de cenar” o “vestirse solo por la mañana y la noche”
  3. El premio lo debes escoger con tu hijo. Por mucho que te guste el macramé, no tienen porqué gustarle a él. Ayúdale a encontrar algo que le motive.
  4. Hay que explicar la dinámica de una manera lúdica, haciendo al niño participe de todo el proceso, desde la fabricación del mapa hasta la monitorización día a día.
  5. Debes elegir un momento concreto del día para poner los puntos. Mejor si está cerca de la conducta esperada.
  6. Normalmente les gusta mucho ponérselos ellos mismos. Así que no dudes en dejarles hacerlo.
  7. Los puntos conseguidos nunca se retiran por otras razones. No le amenaces con quitarle puntos. Recuerda que este es un refuerzo positivo.
  8. Si no se ha seguido la conducta no hay punto. Tampoco hay que darle mayor importancia. Mañana podrá conseguir otro, no es un drama.
  9. No te olvides de celebrar cada punto. Las palabras motivadoras de los padres ayudan mucho en la adquisición de hábitos.

Conclusión

Poquito a poquito y con un ambiente relajado y positivo podemos conseguir que nuestros hijos completen esas tareas que se les atragantan o que les gusta menos hacer. A mi me ha funcionado.

Si quieres cuéntanos tu experiencia con esta u otras estrategias.

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